8 de septiembre de 2008

Sobre la rareza de lo normal.

A veces me pregunto que es lo mínimo que puedes exigir a otra persona, o en otras palabras, que es lo que nos hace personas. Puestos a enumerar pediría algo de sinceridad, un poco de honradez, algo de empatía, ... en definitiva honestidad, no se trata de algo idealizado, todos somos humanos y todos nos equivocamos, sólo pido un mínimo de todo.

Pues bien, incluso, bajando las exigencias mas comunes que hacen que puedas definirla como buena persona me encuentro con un problema : lo normal es raro. Por supuesto que lo normal es algo muy subjetivo, quizás demasiado, pero vuelvo a lo mismo, y es que pido lo mínimo que puede definir a una persona como tal.

No lo encuentro, no las encuentro, ¿dónde están? hay muy pocas. Por supuesto parto del hecho, una vez mas subjetivo, de que yo soy buena persona y de que sólo pido para mi lo que doy, que considero que es mucho, o simplemente lo normal, como veáis.

No sé los motivos, quizás la vida rápida que llevamos, el individualismo, pero ME CUESTA ENCONTRAR GENTE NORMAL, con lo que me siento discriminado : "anormal", a lo mejor es que el raro soy yo, aunque es probable que alguien, al leer este post escrito a vuela pluma, se haya encontrado con un problema parecido y ha llegado a algún tipo de conclusión que le permita sentirse un poco mas normal. Yo por mi parte ya no puedo pedir menos y el círculo va haciéndose cada vez mas pequeño, mas pequeño, mas pequeño ....

4 comentarios:

JULIÁN CÁRAX dijo...

Nos pasa a todos.

Ya verá que el circulo que usted encuentra pequeño se va a hacer cada vez más pequeño, y seran otras personas quien agrandarán a la larga su circulo (el de usted).

Piense y verá que tengo razón.

Serán otros los que agrandarán su circulo......(tiempo al tiempo)

Magnusson dijo...

Ya le entiendo, Sr. Cárax, aunque no me consuela en absoluto, a veces hay que luchar por mantener el círculo y otras veces se está demasiado cansado para hacerlo.

Aún así no sólo me refería al círculo íntimo, usted sabrá también lo difícil que es encontrar lo normal en lo profesional, y lo poco que se valora. Conclusión : lo normal es excepcional ..., da miedo y todo, ¿no?

Un saludo.

Joaquín Ariza dijo...

Interesante reflexión, señor Magnusson. También yo me he planteado lo que relata de manera muy similar.

Coincido con el señor Cárax en que nos pasa a todos, o al menos eso espero. Esa idea es la que me permite pensar que queda un mínimo de esperanza en que la sociedad funcione, y que simplemente no identificamos a esas personas con nuestro ideal de normalidad porque no se ha dado la ocasión.

Lo cual me lleva a pensar inevitablemente en qué impresión es la que obtienen esas personas de quienes nos esforzamos en ser normales. Puede que la respuesta se encuentre fácilmente y baste con una simple pregunta, pero tal vez yo tenga demasiado miedo de hacerla. O tal vez no haya encontrado la persona adecuada a quien hacérsela.

Un saludo, señor Magnusson. Creo que me voy a convertir en un lector asiduo de su blog, y será para mí un placer leerle. Cuídese.

Magnusson dijo...

Sr. Ariza, le doy la mas cálida bienvenida a este humilde rinconcito, y le invito a que haga la pregunta, simplemente échela a volar, a ver dónde llega ...

Un saludo.