20 de diciembre de 2011

Carta abierta al Sr. Zapatero

Estimado Sr. Zapatero,

Por más que mi tendencia política, zurda por naturaleza, y mi simpatía hacia su persona me lleven a intentar escribir desde la mejor de las intenciones, no puedo más que hacerle llegar la información que pasaré a describir seguidamente, de la cuál es probable sea ya consciente a estas alturas. Más grave será si, en caso contrario, continúa pensando que su sacrificio político y personal le ha beneficiado a usted de algún modo o al resto de los españoles a los que solemnemente prometió que no cambiaría. Y peor aun si espera que la historia le reconozca en algún momento como gran político inmolado en alas de no se sabe exactamente qué. Por mi parte sólo esperaba que fuese fiel a si mismo, a su persona y a las ideas por las cuales llegó a la Presidencia del Gobierno y que prometió defender.

Yo quisiera ir a algo más sencillo, más claro, más moral, algo que en definitiva es la base que define a una persona y que resulta mucho más sencillo de evaluar o juzgar, y aunque esto último no va muy de acuerdo con mi filosofía de pensamiento, creo que resulta propio cuando de un político expuesto al control público como usted se trata.

Sr. Zapatero, usted nos mintió cuando afirmó que no cambiaría, si es cierto, también lo hizo cuando negaba la crisis ante las más llamativas evidencias, pero me resulta más doloroso el primer punto, por sencillo, por claro, por moral, porque desde la perspectiva que tengo ahora me siento traicionado.

¿Por qué siendo consciente de las medidas que había que tomar nos mintió durante la campaña que le llevó a su segundo mandato?, ninguna de esas medidas iba en el programa por el cual le votamos. Esa hubiera sido la decisión más valiente, permitirnos a los ciudadanos decidir la opción real a la que seguir.

Obviamente no les estoy acusando de nada extraordinario, quiero decir, entiendo que no es el primer partido que no muestra su programa, hace ya tiempo que las campañas electorales no son más que circos ambulantes para fanáticos y militantes, pero le repito, usted parecía diferente, usted prometió no cambiar.

Habiendo realizado este acto de lealtad personal hacia usted y hacia ciudadanos como yo hubiera perdido su segunda legislatura, es cierto, pero no tendríamos ahora a la izquierda estancada con un sentimiento de auto-traición, y probablemente ahora estaría entrando en la Moncloa una vez más, en vez de estar saliendo ahora usted mismo y todas las ideas de izquierdas de las que parece haberse olvidado mientras se hacia fotos sonrientes con el Sr. Botín.

Se suicidó políticamente y se ha llevado consigo a la izquierda y sus ideas, van a pasar muchos años hasta que se recupere. Al tiempo.
Y lo peor es que siente que ese sacrificio va a ser en beneficio nuestro. No se equivoque, no hizo ni lo correcto ni lo más difícil, prevaleció el interés de mantenerse en el Gobierno por encima de los intereses de todos los ciudadanos.

Al final ha resultado ser usted como los demás, ni más ni menos, la decepción viene de las grandes expectativas creadas por usted mismo, qué lástima.

No se queje, retírese y descanse, por el bien de todos.
Cordialmente,
Arn Magnusson

2 de mayo de 2011

¿Puede alguien recordarme la diferencia entre Bin Laden y Obama?

¿Es asesinato? ¿ha dicho asesinato? efectivamente, "to kill" es un verbo referido a la acción de asesinar.
¿Puede un jefe de estado asesinar y declararlo abiertamente ante un pueblo orgulloso de que la venganza se haya consumado?

Y lo más importante, ¿puede alguien recordarme, por favor, que diferencia a los estadounidenses del terrorismo que presuntamente están combatiendo?

¿Qué pasa en USA? ¿Tiene el resto del mundo algo que decir? obviamente no, pero deberíamos todos reflexionar sobre este hecho.

¿Por qué no se le ha capturado y juzgado? eso es lo que hace una democracia, ¿no? La venganza no debería estar entre los deberes de un estado. Aquí hemos perdido todos, y vamos a pagarlo todos también.

¿Cuándo pagará Bin Laden por lo que hizo?
Ahora no podrá, no le han dejado.

14 de marzo de 2011

¿Por qué no se interviene en Libia?

Viene a mi cabeza la idea de analizar las razones por las que se está tardando tanto en intervenir en Libia, seguidamente me doy cuenta de que son las razones de siempre, sobre las cuales se ha escrito ya mucho y que por repetidas se han visto denigradas, se han dado la vuelta, han perdido su significado, han sido asumidas y olvidadas por todos.

Parece que conviene, una vez más, un dictador estable que pueda mantener el flujo de petróleo a occidente, que una democracia que pueda reclamar para si misma, y para su bienestar, lo que legítimamente le pertenece.

Nosotros podemos explicar mucho de eso, nuestro dictador particular murió de viejo en la cama tras casi 40 años de represión y está enterrado en ilustre lugar para su beneración por los siglos de los siglos. ¿Quién se preocupó de nosotros en esos años?

¿Dónde está la gran esperanza negra?

Doblegado bajo el peso de intereses mucho más poderosos que él. Ni siquiera ha tenido el valor de reconocerlo, esa sería la acción más valiente que podría brindarnos, la que nos permitiría iniciar el camino de la verdadera revolución, la de los hombres y mujeres "normales", la de los trabajadores, la de las madres, la de los padres, la de los hijos y hijas, la de las buenas personas, la de los que se conmueven ante el sufrimiento ajeno y dicen basta ya de tanta injusticia, los que dicen vale ya de deslomarse todo el día trabajando engañados y atemorizados por el qué pasará, que vale ya de dejarse la vida día a día, de temer por el trabajo que en vez de dignificar esclaviza. Queremos que nos quiten esa pantalla opaca tejida de apatismo que no nos permite ver más allá del próximo fin de semana. ¿Cuándo nos uniremos?¿Quién nos unirá? algo tiene que moverse, esto no puede continuar así, tanta injusticia televisada tiene que tener alguna consecuencia, en algún momento tendremos que decir BASTA, que por cómplices acabaremos siendo también culpables.

¿Qué hacemos ahora con su Nobel de la Paz?

Esto es lo que están haciendo nuestros gobernantes, los grandes hombres, los estadistas, las mentes privilegiadas, los estudiosos, los que velan por nuestro bienestar, CONTEMPLAD SU OBRA : el capitalismo nos matará y también nos salvará ¿NO?.
Están hipotecando nuestra conciencia a base de miedo, miedo a darnos cuenta de que el mundo en el que vivimos se ha convertido en un feudalismo silencioso bajo los mismo tiranos de siempre : el dinero y el poder.
La historia se repite una vez y otra y otra y otra ...

¿Dónde está la alianza de civilizaciones?¿Dónde está nuestro presidente?

Creo que está hablando con el Sr. Botín, le llamo y comunica, que poca vergüenza... otro cobarde, añadidlo a la lista de nuestros ilustres presidentes de Gobierno, ni uno, NI UNO!!! ha tenido el coraje suficiente para seguir su conciencia, si es que la tenían ...

En fin, ¿por qué no se interviene en Libia? no sé, que coño me importa a mi Libia.